Me cuesta creer que los cuerpos y fuerzas de seguridad no se coordinen lo suficiente
como para anular con contundencia cualquier amago de terrorismo y salvajada de principiantes.
Sería especialmente insultante si los salvajes cachorros vuelven a conseguir crear
una sensación de miedo e inseguridad colectiva,
algo que sin duda solo favorece, no olvidemos, a la extrema derecha de PP/VOX

miércoles, 13 de noviembre de 2019

La repetición de las elecciones ha funcionado con la eficacia del Orfidal.

Pedro Sánchez, que temía ser un presidente de Gobierno que no durmiera por las noches con Unidas Podemos en el Consejo de Ministros, ha descubierto el efecto del lorazepam. 

Al final, se ha impuesto el sentido común y ambos firmaron un documento para un gobierno de coalición en el que abundan las adversativas, pero que resulta una ruta para no tropezar en la primera curva. El roce hace el cariño y toda nueva amistad necesitará tiempo. Y lo que es más importante, la verificación de la lealtad mutua.

Los redactores del preacuerdo han hilado fino. La música suena aceptablemente bien, luego habrá que ver si la orquesta afina. Puestos a sumar abrazos, Iván Redondo (el gurú de Sánchez) se fundió con Pablo Iglesias. El efecto del Orfidal en los ciudadanos supera, a menudo, el tiempo fijado en el prospecto.lavanguardia.com/opinion/el-efecto-del-orfidal