Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 5 de noviembre de 2019

Que el PP y Cs sean incapaces de desmarcarse de Vox ante la invitación del presidente del Gobierno en funciones en relación a la propuesta de ilegalización del PNV es muy preocupante.