Me cuesta creer que los cuerpos y fuerzas de seguridad no se coordinen lo suficiente
como para anular con contundencia cualquier amago de terrorismo y salvajada de principiantes.
Sería especialmente insultante si los salvajes cachorros vuelven a conseguir crear
una sensación de miedo e inseguridad colectiva,
algo que sin duda solo favorece, no olvidemos, a la extrema derecha de PP/VOX

viernes, 8 de noviembre de 2019

Estamos ante la normalización más absoluta del fascismo.


¿Podemos darle la mano antes y después de un acto
y reirle las gracias como si fuese un demócrata mas?

A las generales de abril acudimos movilizados y asustados por el ascenso de la extrema derecha, y salimos aliviados. Pero ¿Qué hemos hecho desde entonces (todos: partidos, instituciones, medios y ciudadanía) para evitar que el nuevo fascismo llegue más fuerte al próximo 10N?

El despropósito y chulería de estas últimas semanas sucede porque saben que pueden hacer y decir lo que quieran: pueden mentir, extender bulos, poner en riesgo a colectivos vulnerables como las víctimas de violencia machista, los menores y las personas migrantes. Y nadie hará nada contra ellos. Estamos ante la normalización más absoluta del fascismo.

Cuando el fascismo se pasea por las calles como por su casa está advirtiendo al resto que es el paso previo a entrar en cualquier lugar, incluida tu cama, incluida tu casa, incluida tu forma de vivir y hasta tu modelo de familia.

Todavía, creo y espero, de nosotros depende.