Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 28 de marzo de 2020

Europa. Hemos chocado contra un iceberg. No hay tiempo para discusiones sobre supuestos pasajeros de primera o de segunda clase.

lavanguardia.com/opinion
El título de este post es lo que tuiteó ayer la ministra española a unas declaraciones del ministro holandés de Finanzas, Wopke Hoekstra. No es baladí la comparación. Europa se hunde mientras sus gobernantes siguen tocando la música de siempre, como la famosa orquesta del barco inglés.

La UE no puede reaccionar de la misma forma que en el 2008 en la crisis de Lehman Brothers. Los países del sur de Europa no están dispuestos a decir siempre amén a los poderosos del norte. 

La clave puede estar en manos de Francia, que siempre juega a su aire. La región de París se encuentra al borde de la saturación. 

Vamos a vivir días muy intensos. Esperemos que los líderes de la UE sepan estar a la altura.