Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 9 de marzo de 2020

Una semana por Grecia. Ahora en Cabo Sunión. El templo de Poseidón.



Y este es un atardecer un día de buen tiempo :

FOTO: WITR / GETTY IMAGES