Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 16 de marzo de 2020

No entiendo por qué hay que tardar tanto en reconocer que no se pueden realizar las elecciones el próximo día 5

Lo de ayer en Francia me pareció patético.


Resulta que se obliga a la ciudadanía a estar en casa y, a la vez, se le invita a acudir a votar a unas elecciones que pueden ser perfectamente retrasadas sin causar mayor problema.

En Euskadi, con más razón aun, puesto que el Lehendakari había adelantado las elecciones porque creía que le venía mejor.

Dejense de excusitas y digan ya que el tema queda aplazado.