Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 7 de julio de 2010

La roja vuelve a escena



Visto el partido del otro día de Argentina contra Alemania, a la "roja" más le hubiese valido que el once del del puro de la foto hubiese llegado a semifinales. Sin duda, hubiera sido más fácil. No ha sido así y se las tendrá que ver contra los de la escuadra apoyada por Merkel y cia. Ya puede mejorar el juego si quiere jugar la final el domingo. Por cierto, estos días que he viajado por la cornisa cantábrica con "mi burra" he podido observar la cantidad de banderas rojigualdas que adornan balcones  públicos y privados, y como no, todos los bares desde donde se podrá seguir el encuentro.

Por otra parte, espero que este sea el último mundial en el que las decisiones arbitrales se tomen a espaldas de los avances tecnológicos. Es curioso ver como en el atletismo o en el tenis sirven para ayudar a los árbitros a la hora de adoptar decisiones claves y en el fútbol, todavía, aunque las pantallas estén demostrando un hecho, los árbitros puedan tranquilamente decidir lo contrario.