Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 6 de julio de 2010

Sí a los medicamentos genéricos


Me sumo al aplauso al Gobierno Vasco por haber tenido el valor de arremeter contra la industria farmacéutica, al decretar un plan de ahorro sanitario que da preferencia a los medicamentos genéricos (sin marca), tal como señala Jose Antonio del Moral en su blog. Tal como señala, los doctores que prescriban fármacos tendrán que justificar por escrito la no elección de un genérico, que resulta siempre más barato, lo que ha sentado especialmente mal en el seno de la patronal Farmaindustria.
De hecho, esta organización “lobbista” ha decidido denunciar al Gobierno Vasco al entender que esta decisión vulnera las reglas de competencia y la regulación sanitaria establecida por el Ejecutivo de Madrid. Lakua, sin embargo, se mantiene en sus trece. Y es que los medicamentos genéricos son más baratos y permitirán ahorrar 6 millones de euros al año.

La industria farmacéutica utiliza medidas de todo tipo para mantener la venta de productos que ya no están protegidos por patentes y que, por tanto, puede fabricar cualquier empresa. Los medicamentos genéricos tienen las mismas propiedades que los de marca pero muchos doctores no los prescriben por desconocimiento o, muchas veces, por “recomendación” de las multinacionales, que no tienen ningún problema moral a la hora de untarles con viajes y otras “alegrías”.