Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 30 de octubre de 2010

¡Feliz letargo!

Atardecer hoy a las 19:00 en  Sopelana
Última tarde con luz solar a estas horas ...
... hasta el año que viene.
¡Feliz letargo!