Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 16 de julio de 2016

¿Cómo se arregla el terrorismo?


Mientras no vayamos al origen de los problemas, 
las medidas se tomarán desde el poder, 
que curiosamente tiene una gran responsabilidad 
en caulquier tema relacionado con la guerra, 
la destrucción, los atentados.
Han convertido el mundo en un polvorín 
del que sacan enormes beneficios.