Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 18 de julio de 2016

Erdogan ... ¿demócrata?

Ganar unas elecciones no te convierte en demócrata. Y los políticos internacionales, europeos y americanos fundamentalmente, los denominados "occidentales" en el tema de Turquía han demostrado ser mas falsos que los besos del delfín de Punta Cana.

Callados como muertos mientras algunos militares apostaban por reconducir la política cargada de religión, marginación y radicalismo del presidente actual, una vez Erdogan consiguió aplastar la insumisión, empezaron a balbucear frases que no se las creían ni el emisor ni el receptor, en este caso, turco.

Reiteraban su apoyo a las instituciones democráticas, cuando ahora menos que nunca podrán fardar de serlo aquellas que han sido filtradas estos días de manera salvaje. ¿Os imagináis aquí a un gobierno democrático expulsando de sus cargos y metiendo a la cárcel a los miembros del tribunal constitucional? Allí a eso se llama profundizar en las libertades. ¡Ja! Y nuestros políticos callan como muertos o aplauden con las orejas.

Alguno ha llegado a decir que los cambios en democracia no se realizan con tanques, sino por vía democrática. Que se lo cuenten a los egipcios. ¡Ja!

Y luego están los que dicen basarse únicamente en los votos. ¡Uf! Por ese método a lo mejor los hijos políticos de Hitler seguirían gobernando.

En resumen, mucha falsedad, y así ... hasta el próximo intento.