Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 16 de julio de 2016

Turquía : "Vistos los cojones, ... macho". Ahora todos apoyan el orden institucional.

Llamativa y curiosa la postura de los distintos países occidentales durante las horas que ha durado el golpe en el país de gobierno islamista. 

Todos apoyaban la democracia institucional turca, sin definir si eso implicaba la bienvenida a los que la iban a rescatar o a aquellos que la están destruyendo poco a poco con la implantación progresiva del islam obligatorio, con todas sus consecuencias, en todo su territorio.

Ha ganado la mayoría fanática religiosa que, a una llamada a salir a la calle de su líder político/religioso carismático, desde su fortín, ha realizado utilizando los medios digitales que habitualmente el suele censurar y ha conseguido acabar con el golpe militar.

Seguiremos oyendo que "Alá es grande" y recomendaciones a las mujeres a seguir los preceptos del islam.