Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 23 de julio de 2016

Hillary y Tim , Clnton y Kaine, la única alternativa a un radicalismo peligrosísimo

Que nadie crea que lo tienen facil.
Sería terrible una victoria republicana.
El planeta YA está "calentito",
política y militarmente, y
no le hacen falta mas "calentadores".


A los que digan estar seguros de la victoria demócrata,
habrá que recordarles que de la misma manera
que Londres no es Gran Bretaña,
(y así pasó lo que pasó en el resultado del referéndum)
tampoco Nueva York es Estados Unidos,
y el radical republicano tiene mucho eco 
en las llanuras norteamericanas.