Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 17 de julio de 2016

Yo no soy Messi

Por más que lo proclame el Barça en su reciente campaña mediática de apoyo al astro argentino ‘Todos somos Messi’, yo no soy Messi. 

Por eso ruego que no me comparen con el susodicho. No llego a tanto aunque, en una cosa soy mejor que él. Mucho mejor. Todos los años me acuerdo de hacer la Declaración de la Renta. 

No dependo de nadie, ni siquiera de mi padre que tiene cosas mucho más importantes en las que ocuparse. Así las cosas, señores del Barça, no insulten mi inteligencia porque yo, repito, no soy Messi.