Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 22 de julio de 2016

Son terroristas, da igual su "leitmotiv".

Otra masacre terrorista en Europa.
Sus autores, en estos momentos (23:00 h.) desconocidos,
son tan terroristas como los autores de los atentados 
de los últimos meses en nuestro continente.

Da igual que lo hagan en nombre de un Dios,
que les llama a la lucha y a la conquista,
o en nombre de una patria,
que según ellos está en peligro.

Nacionalistas radicales, nacis recalcitrantes,
o religiosos terroristas,
lo mismo dá que dá lo mismo.
Ninguno de ellos nos quiere dejar vivir 
en democracia y en paz.