Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 13 de septiembre de 2018

El Funeral, en el Arriaga, para público muy fanático de Concha Velasco.

El argumento nos cuenta como Lucrecia Conti, la actriz más importante del cine, el teatro y la televisión de España, ha fallecido. 
Asistimos al gran velatorio que el Ministerio de Cultura ha organizado en su honor en un teatro para que el público pueda despedirse de su admirada estrella. 
Sus nietas Ainhoa y Mayte ponen orden porque las muestras de cariño son inmensas. 
También aparece Miguel, un primo lejano cuyo parentesco real es desconocido.
Todo cambia cuando los asistentes quedan encerrados en el teatro porque el fantasma de Lucrecia se aparece para despedirse a lo grande.
Nadie da crédito a lo que sucede, el fantasma tiene asuntos que resolver, la prensa se agolpa fuera … ... ...
Hasta aquí el argumento de la obra. Pero el texto no tiene potencia y la potencia es la vitamina de la escena, así que la obra resulta banal, aburrida y atropellada a partes iguales. Recomendable solo para público muy muy fan de Concha Velasco.