Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 4 de septiembre de 2018

Para reivindicar problemas "olvidados" en Cataluña más lazos, pero de diferentes colores

Foto: www.infolibre.es
El grupo progresista catalán Un del nostres ha colocado este fin de semana en el Parque de la Ciutadella de Barcelona –donde agredieron a una mujer por quitar lazos amarillos– y en la puerta principal del Centro de Cultura y Memoria del Born lazos de distintos colores, vetando el naranja, el amarillo y el rojo, para reivindicar los problemas que consideran "olvidados" que hay en Cataluña, como la sanidad, la inmigración, la violencia de género y el medio ambiente, entre otros.

Los que opinamos que el movimiento de colocación o de arrancar los lazos amarillos es una retroalimentación del españolismo más rancio con el independentismo más enloquecido vemos con preocupación que lo único que se hace con ello es esconder otros problemas importantes.

Y además, cuando presenciamos cómo se reparten carnés simbólicos de catalanismo y españolismo nos sentimos hartos de la mala utilización del tema de la nacionalidad y de las banderas.