A los votantes de derechas no les importan las aptitudes de sus candidatos. Total, para robar solo hay que ser ladrón y para robar de las instituciones, los fondos y las empresas públicas solo necesitas que te lo permitan tus fundamentalistas. La corrupción de la trama Gürtel, la trama Lezo o el caso Púnica no les importa. La corrupción de Ignacio González y Francisco Granados no les importa. El espionaje de Esperanza Aguirre a los adversarios no les importa. El desmantelamiento y la privatización (Díaz Ayuso lo llama "colaboración público-privada"), para favorecer a unas pocas empresas concesionarias, de una sanidad pública que favorecía de manera universal y con calidad no les importa. Que hayan aumentado, y quieran incrementar, las subvenciones a colegios privados, muchos ultracatólicos, mientras Madrid es la comunidad que menos invierte en sus escolares no les importa. El escándalo del caso Máster no les importa. (...)
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.
