Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Desde Sopelana a Barcelona. En política, más puentes, menos trincheras.

Los resultados municipales de este fin de semana demuestran en la mayoría de los municipios, desde Sopelana a Barcelona pasando por Madrid, "da igual que da lo mismo", que en la mayoría de los pueblos y ciudades no hay ganadores ni perdedores, tan sólo un ranking de minorías. 
La fragmentación obliga a aceptar una obviedad: ahora gobernar significa pactar, es decir: reconocer a los otros, abandonar los maximalismos, rehuir las líneas rojas y buscar el mínimo común denominador. 
Si no pactan, la menos débil de estas minorías convertirá la institución que presida en un castillo defensivo, en una fortaleza desde la que imperar sobre la mayoría de la población (que no la ha votado).