¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Desde Sopelana a Barcelona. En política, más puentes, menos trincheras.

Los resultados municipales de este fin de semana demuestran en la mayoría de los municipios, desde Sopelana a Barcelona pasando por Madrid, "da igual que da lo mismo", que en la mayoría de los pueblos y ciudades no hay ganadores ni perdedores, tan sólo un ranking de minorías. 
La fragmentación obliga a aceptar una obviedad: ahora gobernar significa pactar, es decir: reconocer a los otros, abandonar los maximalismos, rehuir las líneas rojas y buscar el mínimo común denominador. 
Si no pactan, la menos débil de estas minorías convertirá la institución que presida en un castillo defensivo, en una fortaleza desde la que imperar sobre la mayoría de la población (que no la ha votado).