Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

viernes, 29 de octubre de 2021

Los carroñeros, hoy, se quedan sin fiesta.

Los titulares de hoy y mañana darán vueltas en torno a que tanto ERC, PNV y Bildu allanan la aprobación de los Presupuestos.
Nada más lógico y razonable.

Los carroñeros, algunos disfrazados de prensa y otros de lo que sea,
ponían velas a sus santos favoritos en espera de que sus más feroces enemigos, esos que tienen dibujados en sus dianas privadas en las tertulias, perdiesen el norte y se uniesen a la oposición al actual gobierno.

La historia tiene ejemplos para todos los casos, pero parece que, afortunadamente, de momento, en esta ocasión, mantienen ese espíritu razonable y superviviente, algo parecido a "con ellos o el caos", y han entendido que más vale lo "malo" conocido que los nuevos peperos por conocer.

Pues eso, lo lógico.