Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 3 de octubre de 2021

Contradiós en fachilandia

 


En el cielo del PP

A la derecha española se le tambalean la Iglesia y la borbonidad, pilares sobre los que se sustenta nuestro secular atraso político, económico y cultural.
A la España de Marhuenda, Aznar, Abascal e Isabel Díaz Ayuso ya no la reconoce ni dios, que se ha pasado al bando de los indiecitos con este papa tanguero.
Hay un verdadero contradiós en fachilandia.