Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 31 de octubre de 2021

Si Emepuntorrajoy tuviera rastas,
llevaría años en prisión, pero ...


El cuadro de arriba, me permite imaginar el cuadro de abajo.

Esto no es un sobre.
Evidentemente es algo más.
Pero hay demasiada gente que no lo quiere ver.