Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 6 de octubre de 2021

Defraudades famosos como unidad de medida de las carencias del "Estado de Bienestar".

 



Y ... por otra parte, en una sociedad democrática como esta ...
¿No es una puta verguenza que sean periodistas los que tengan que destapar este tipo de robos y sinverguencerías?
¿Dónde están los inspectores?