Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 27 de diciembre de 2023

A ver si se entera Majestad:
Querer cosas distintas a lo que dice la Constitución
es constitucional y democrático.

 
Y los que tenemos memoria podemos recordar que algunos, como su padre,
 empezaron con mensajes vacíos ...