Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 10 de noviembre de 2024

Trumpismo pepero, puro y duro.

 Una mentira a base de repetirse 
puede aparentar ser verdad ... para algunos/as.


Es la base del funcionamiento de Trump
y tanto la extrema derecha como la derecha extrema española
las usan a diario ,,, y si cuela, cuela.