Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

sábado, 22 de febrero de 2025

Europa puede y debe defenderse.
Un ejercito común, con un único mando en plaza.

Europa dispone de recursos equiparables a los de cualquiera, de una industria de la defensa
propia y de una motivación sólida.

La ciudadanía apoyaría un esfuerzo del que depende la supervivencia de sus valores y de su estándar de vida, si se le habla con claridad y sin subterfugios.




Contra una narrativa pesimista y reaccionaria, tanto de EE.UU. como de Rusia, la Unión Europea ha demostrado ante la invasión de Ucrania, primero por la ultraderecha pseudo demócrata que provocaba al imperio ruso para ver si se atrevía a reaccionar, y después ante la invasión rusa "obligada" a defender sus intereses no menos imperialistas que los que promovían a los enloquecidos gobernantes de Kiev,  que es capaz de sacrificios propios, en ahorro energético o soportando una inflación desbocada, para mantener su apoyo a un país violentado por EE.UU. primero y por Rusia después.

La construcción de una auténtica Defensa común europea, independiente de los dos grandes imperios reaccionarios que nos rodean, EE.UU. y Rusia, es una necesidad  que debemos asumir como Unión Europea. Un ejercito común, con un único mando en plaza.