Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 12 de noviembre de 2007

¡Que no cuenten conmigo!

¿Puede haber alguien todavía que piense que con los que ayer pusieron las bombas en Getxo, con los que les apoyan, con los que opinan como ellos y con los que son incapaces de condenar sus actividades se puede trabajar conjuntamente en Euskadi, por mucho que los teóricos objetivos que se compartan parezcan ser similares?

¿Queda alguien que piense que al día de hoy con ellos se puede avanzar realizando acuerdos, alianzas, coaliciones o frentes contra el teórico enemigo exterior?

Porque si la respuesta es que sí, que no cuenten conmigo en semejante recorrido hacia la nada, y si la respuesta es que no, que vuelvan a mirar en su entorno, a hacer números, y a actuar en consecuencia.