Se sorprendió al descubrirme despierto y leyendo. Se sentó junto a mi y me contó que Aurora, su joven amiga de verano, le había pedido para salir. De momento, él no le había contestado ni que sí ni que no. Simplemente la acompañó hasta su portal, a menos de cien metros del nuestro, y se despidió. Estilo. Dice que ya tiene una novia en Bilbao y que no sabe si le gustará que ande con otra durante las vacaciones. Fidelidad. Le pregunté si había hablado del tema con su novia bilbaína. Lo habían hecho. No ligues con nadie este verano, se dijeron.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.