Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 11 de agosto de 2010

Diario de vacaciones. Capítulo 09. Día 11

A la mañana siguiente me desperté más tarde que de costumbre. Unai ya estaba levantado. Me saludó llamándome dormilón y preguntándome por lo que había hecho la tarde anterior. Estaba muy afable, muy simpático. Preparó la mesa en la terraza. La lluvia del día anterior había dejado paso a otro día soleado, típico del verano en esa zona de Cataluña. Lo que esperamos los que acudimos puntualmente los meses estivales a estos lares. 
-Necesito una raqueta nueva, -soltó a botepronto.
-¿Una raqueta nueva? ¿Para qué, si puede saberse?
-Es que el otro día le di un golpe y se ha desajustado. El marco está doblado.
-Osea, que la golpeaste contra el suelo. Te mosqueaste y empezaste a darle al suelo con la raqueta.
-Si, ya sabes. A veces me pico, y...