Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 18 de agosto de 2010

Diario de vacaciones. Capítulo 16. Día 18

Estoy intentando reinventar mi relación con mi hijo. No quiero que me pase lo que me pasó con el mayor. Al llegar a los catorce o quince años las discusiones se hicieron cada vez más frecuentes y más virulentas. Y las reconciliaciones tardaban más y más en llegar. Con Unai no quiero que suceda lo mismo. Por esa razón tengo que reinventar la relación, nuestra relación. Ya no es un niño permeable a mis consejos y a mis órdenes. Es una persona autónoma que quiere ser reconocido como tal. Que quiere su espacio, que se le respete su espacio. Y parte de ese espacio es toda esa información que ya no transmite, que no me cuenta. Y eso que yo no me puedo quejar. Cuando comento estos asuntos con amigos y conocidos con hijos en una edad similar a la de Unai, me doy cuenta de que aún la cantidad de información que Unai comparte conmigo es muy alta. Y se lo agradezco.
Ayer, sin ir más lejos, me obsequió una maravillosa conversación mientras cenábamos.
Ese jueves José volvió a irrumpir en mi casa mientras preparaba el café que iba a tomar con Conchi. Aún estábamos en la cocina. Acababa de llegar cuando José tocó el timbre. Nada más entrar, casi sin mirar a la mujer, maldijo mi manía de vivir sin un móvil, se dirigió a la terraza y se sentó en una de las sillas. Solamente hay dos. Me preguntó a ver si podía hablar a solas, y le contesté que en ese momento no, porque no pensaba echar a Conchi de casa. Se excusó, pero insistió. Yo insistí, pero entonces Conchi me dijo que ya nos veríamos en otro momento.
-¿Cuándo?, -le pregunté.