Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 22 de agosto de 2010

¿Fiesta Nacional? No, gracias.

La imagen de Luis Alberto García, en EL PAÍS, recoge el momento en el que unas decenas de activistas antitaurinos han mostrado en la explanada del Guggenheim un imagen de la crueldad de la fiesta. 

Estos días el foso bilbaino se llenará de aficionados y de gente que acude como un acto social más de su vida cotidiana, muchos de ellos con entrada gratuita o regalada.  

Recordando la imagen de ese toro que en una plaza navarra se nos mostró como el ser vivo más cuerdo de los que allí se encontraba, intentando escapar de lo que algunos humanos llaman "fiesta" e incluso los más osados le añaden lo de "nacional", pienso que si en cada corrida uno de los seis toros pegase los saltitos de aquel, a lo mejor más de uno se lo pensaba y se cambiaba de afición.