Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

domingo, 22 de agosto de 2010

¿Fiesta Nacional? No, gracias.

La imagen de Luis Alberto García, en EL PAÍS, recoge el momento en el que unas decenas de activistas antitaurinos han mostrado en la explanada del Guggenheim un imagen de la crueldad de la fiesta. 

Estos días el foso bilbaino se llenará de aficionados y de gente que acude como un acto social más de su vida cotidiana, muchos de ellos con entrada gratuita o regalada.  

Recordando la imagen de ese toro que en una plaza navarra se nos mostró como el ser vivo más cuerdo de los que allí se encontraba, intentando escapar de lo que algunos humanos llaman "fiesta" e incluso los más osados le añaden lo de "nacional", pienso que si en cada corrida uno de los seis toros pegase los saltitos de aquel, a lo mejor más de uno se lo pensaba y se cambiaba de afición.