Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 26 de enero de 2015

Ladran, luego cabalgamos :

No hace falta ser de Podemos para darse cuenta el terror que está despertando en determinados sectores sociales e ideológicos los cambios sociales e ideológicos que se acercan por el sur de Europa.

No hace falta ser de Podemos para darse cuenta de que hace falta introducir algún elemento nuevo en la política que agite e introduzca cambios que renueven la forma de hacer política.

No hace falta ser de Podemos para alegrarse cuando ves ladrar a un perro acojonado.