Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 28 de enero de 2015

Pactos ... a la griega. Mal rollo.

El país de la cuna de la democracia, con un gobierno que  "vende esperanza", de la de verdad, no la madrileña, que ha conseguido tanto apoyo popular, ha comenzado con dos decisiones que, inicialmente me sorprende, y que claramente lamento.

El pacto con la derecha recalcitrante, que le impedirá cumplir algunas de las promesas electorales, y la formación de un gobierno exclusivamente masculino no me han gustado nada, nada, nada. A estas alturas de la vida, no se puede hablar de Democracia sin mujeres