El Putin ruso no es comunista ni por asomo, y la América grande de Trump no es tampoco aquel país de las libertades del que tanto presumían.
Va camino de convertirse en una autocracia que impone la voluntad del presidente sobre todo, incluso sobre la justicia.
Ambos, Putin y Trump, son grandes colegas desde hace años, como hemos repetido algunos reiteradamente.
Y sus intereses no se dirigen prioritariamente al bienestar de sus ciudadanos.

sábado, 31 de enero de 2015

Puerta del Sol al mediodía


Yo creo que los de la foto ni 
"son unos tristes que quieren pintar una España negra" 
(Rajoy), 
ni son la "amenaza a la estabilidad política" 
(Montoro). 
Sí tienen razón porque desestabiliza "su" 
manera de entender la política.

Hoy en la Puerta del Sol se ha visto esperanza,
gente con una nueva ilusión por hacer política,
por no dejarla en manos de "profesionales",
por "limpiar" la administración de corruptos,
y por renovar una ilusión casi muerta
por la democracia y la libertad.