Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 31 de enero de 2015

Puerta del Sol al mediodía


Yo creo que los de la foto ni 
"son unos tristes que quieren pintar una España negra" 
(Rajoy), 
ni son la "amenaza a la estabilidad política" 
(Montoro). 
Sí tienen razón porque desestabiliza "su" 
manera de entender la política.

Hoy en la Puerta del Sol se ha visto esperanza,
gente con una nueva ilusión por hacer política,
por no dejarla en manos de "profesionales",
por "limpiar" la administración de corruptos,
y por renovar una ilusión casi muerta
por la democracia y la libertad.