Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 27 de enero de 2015

Una preguntita al Sr. González Pons :

Trás su gloriosa intervención 

en la clarificante rueda de prensa de ayer 

me ha quedado una duda ...


Si Otegui apoya a Syriza, Syriza es ETA

vale, pero ...

 y si a Otegui le gusta la Coca-Cola, o el Rioja ...

Coca-Cola o el Rioja ... ¿son ETA?