Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 22 de enero de 2015

Solución "religiosa" a la hipersensibilidad por la opinión de los demás.


"Nuevo burka para extremistas religiosos, unisex,
para mujeres y hombres especialmente sensibles. 
Sin agujeros para los ojos para ver dibujos ofensivos".

Abierto al uso de miembros de cualquier religión
con hipersensibilidad parecida o semejante.

 (Vía Luis Alfonso Gámez / Almudena Castro.)