Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
sábado, 26 de septiembre de 2015
De banderas, símbolos y demás divisiones
¡Ay, Suiza, banca querida!
¡Ay, Suiza, de mis amores! Quien tiene una cuenta en Suiza pasa de estas situaciones.