Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Una foto histórica y sugerente


Son dos personas longevas. Ambos han llegado a sus lugares después de que las Instituciones a las que pertenecen y la Historia, hayan hecho una revisión de sus itinerarios.
Cuba tenía que dejar de ser antigua y humanizarse, tenía que prepararse para el tiempo nuevo. El Vaticano tenía que dejar de ser un búnker, una caja fuerte llena de misterios y secretos absurdos.
Si querían seguir siendo de este Mundo, ambas debían dar un paso al frente,... y lo han dado.
Cuando ha sido, y es, norma común que nadie abandone el poder y dé un paso hacia atrás, Fidel Castro lo dio para preparar el nuevo tiempo. También el Vaticano, tras el reinado de Ratzinger debía dar un paso en otra dirección, y lo dío. Y ambos cambios han resultado no solo decentes sino sorprendentes, porque Raúl Castro es capaz de sonreir y se muestra abierto a cambios profundos,... y el Papa Francisco ha hecho y dicho lo que nadie esperaba que hiciera y dijera.
Así que esa cabeza de la fotografía, formada por dos cabezas enfrentadas, tocadas por sendos sombreros, y sin duda ilusionadas por el encuentro, constituyen una sola cabeza, la de la concordia, la del acercamiento.
Imaginaos a Bachar Al Asad y al líder del Estado Islámico, frente a frente, dedicándose una sonrisa y terminando ese conflicto que está costando tantas vidas en Siria y tantos enfrentamientos en Europa!
Josu Montalbán Goicoechea