Hoy ha amenazado con venir a Bilbao el impresentable Vito.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX

miércoles, 2 de septiembre de 2015

No me llames extranjero


Rafaél Amor: actuaba en pequeñas salas y cafés; 
de verbo cálido y fácil y una voz potente,  
transmitía fuertes emociones expresadas 
con un lenguaje poético y bello. 
Esta es una de sus más grandes canciones. 
Un himno siempre actual.
Y hoy en día más que nunca.