Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Iceta lo peta

La imagen del socialista Miquel Iceta bailando en esta campaña me ha reforzado mi interés al ralentí en la política. Y no me extraña. Ese baile suyo vale más que mil arengas.

elpais.com