Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 10 de septiembre de 2015

¿Dónde está Ban Ki-Moon?


¿Alguien le ha oído a este hombre 
manifestarse públicamente 
sobre la crisis de los refugiados sirios en Europa?

Si hasta ahora tenía fama de hombre gris 
ocupando un puesto que demasiadas veces 
nos hace pensar que es más florero que otra cosa, 
después de estos días ha subido aún más peldaños
en el escalafón de su manifiesta incapacidad.