Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
domingo, 27 de septiembre de 2015
Esta es mi porra para las elecciones en Cataluña.
¿Te atreves a hacer tú la tuya?
Yo mismo me he sorprendido haciéndola.
Muy probablemente esté lejos de la realidad pero ...
¿Y lo bien que se lo pasa uno haciendo pronósticos?