Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 11 de septiembre de 2015

Yo pisare las calles nuevamente


Allende, Neruda, Miguel Enríquez y Víctor Jara !!!! 

SIEMPRE EN LA MEMORIA PROFUNDA DE LA PAZ UNIVERSAL!!!.