Sin duda, es hora de abordar este debate y avanzar en la modernización y racionalización de nuestras administraciones públicas, y que cada uno de los partidos que están en la Cámara vasca se posicionen al respecto. Que se retraten los que dicen defender una Euskadi moderna pero prefieren defender sus chiringuitos y reinos de taifas impidiendo construir un país un poco mas unido y democrático.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.