Sin duda, es hora de abordar este debate y avanzar en la modernización y racionalización de nuestras administraciones públicas, y que cada uno de los partidos que están en la Cámara vasca se posicionen al respecto. Que se retraten los que dicen defender una Euskadi moderna pero prefieren defender sus chiringuitos y reinos de taifas impidiendo construir un país un poco mas unido y democrático.
La UE debe proponer su propia alternativa, sin vasallajes, sin caudillismos.
En Davos se ha empezado a ver que hay que poner "pie en pared".