Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 16 de abril de 2019

Inda, la posverdad y noticias falsas


“El vértigo por la información irreflexiva y económicamente rentable empuja a las cúpulas de los medios a periodistas éticamente desaprensivos y amantes de la posverdad e inhibe a potenciales magníficos periodistas de estar presentes en las tertulias”.


Inda practica un tipo de “periodismo” que corroe y contamina la democracia, aporta poco, fomenta el odio, el insulto y el desprecio a quien con él no coincide; alguien ha llegado a calificarle como “terminal de desinformación”.
En sana y justa compensación no tendría que molestar que, a quien tanto opina y califica a los demás, otros puedan calificarle y opinar de él. 
Y resulta también, cuando menos extraño que, para gestionar la política haya necesidad de miles de ministros, diputados, senadores, concejales, asesores… y para opinar sobre ella, apenas dos docenas de tertulianos, y siempre los mismos.