Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 30 de abril de 2019

Vestidos de entierro y diciendo “No eludo la responsabilidad”. Blanco y en botella, leche. Pablo "el breve" dimisión.

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La frase más importante de la noche electoral no fue el “con Rivera, no” con la que los militantes y simpatizantes del PSOE exigieron a gritos a Pedro Sánchez que formara un Gobierno de izquierdas y no volviera a abrazarse a la farola naranja de Ciudadanos, sino la que casi en voz baja deslizó Pablo Casado en su comparecencia tras la debacle.
Con la estética de un representante de pompas fúnebres y escoltado por dos de sus enterradores de guardia, el secretario general García Egea y la viuda de España, Suárez Illana, el presidente del PP afirmó que su partido sabía estar a las duras y a las maduras antes de pronunciar estas palabras:
“No eludo la responsabilidad”.