Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 12 de abril de 2019

Transferencias entendidas como trofeos de caza.

Los gobiernos central y vasco fueron ayer incapaces de cerrar el traspaso de las cuatro competencias sobre las que en principio parecían haber logrado un acuerdo la semana pasada.

El interés del PNV por dejar claro su aparente mercadeo de transferencias, mezclando siempre el "si tu me das, yo te doy" y el "solo te doy si tu me das" permite que partidos como los de "la Plaza de Colón", manifiesten un claro deseo de venganza cuando las cuentas le sean más favorables.

Incluso ahora, que aparentemente han roto lazos con el tripartito nacionalista español, mantienen esa "chulería" que les permite manifestar que una vez pasado el 28-A, ya decidirán a quién apoyar, en función de quién les ofrezca más.

Algunos tenemos muy claro qué ala ideológica es mejor que se asiente en La Moncloa, y aquellos que aparentan  que les dá lo mismo unos u otros, y solo deciden en función de trapicheos de transferencias, no pueden sernos muy fiables.