Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 4 de abril de 2019

Parlamento Vasco y lazos amarillos

Ciertos nacionalistas vascos y los más radicales en particular,
a falta de motivos propios por los que tocar las narices,
importan conflictos ajenos, 
bajo el pretexto de la solidaridad internacionalista,
y así poder continuar tensando la cuerda 
allí por donde pasen o se acomoden.

Hoy les ha dado por los lazos,
y no contentos con llevarlos orgullosos en la solapa,
ante la indiferencia de la mayoría del personal,
y con el único objetivo de tensar indefinidamente la cuerda,
han colocado en las ventanas a la calle de sus despachos
los susodichos simbolitos de la discordia.

Bien por la Presidenta del Parlamento,
que ha ordenado la limpieza de ventanales de un edificio 
que es de toda la ciudadanía 
y no solo de los grupos radicales.