Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 21 de abril de 2019

Los "ku klux", a guardar el disfraz hasta el año que viene.

Es el típico cartel que podría fotografiarse 
en cualquier establecimiento de la España tradicional.

A mí personalmente me parece una tradición difícilmente entendible,
en la que unos confiesan participar porque les gusta tocar el tambor, 
otros por simple tradición familiar, por tema religioso,
por pasearse con el cucurucho por las calles de su pueblo
o por influencia de la cuadrilla.
Cada uno por lo que quiera.

Pero nadie me discutirá que la "tradición" es bastante anacrónica,
poco defendible en sus formas desde la fe católica
y difícilmente entendible en la Europa laica.