Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 8 de junio de 2021

Bienvenido a la realidad. Solo vía "diálogo" habrá luz tras un tunel demasiado largo.

 Mucho tiempo esperando leer algo como lo que Junqueras publicó ayer en un artículo remitido al diario Ara y a La Sexta. Que la única vía es el pacto, porque las demás son inviables, que lo que hicieron los independistas en 2017 carecía de legitimidad para una parte importante de la sociedad, también la catalana, y que bienvenidos sean los indultos si alivian el sufrimiento.


 Naturalmente, Junqueras no renuncia a la independencia pero, asegura que aspira a ella a través de un referéndum pactado. En definitiva, en este artículo, Junqueras se deshace de Puigdemont y de su apuesta por la confrontación permanente y la ruptura.

El artículo se publicaba justo cuando el presidente del gobierno español, el president catalán y la patronal catalana de Fomento del Trabajo compartían un acto en Barcelona,
 donde la palabra más utilizada ha sido "diálogo".

Y mientras tanto, tenemos que concluir que la derecha española y una parte del independentismo de derecha se necesitan para reafirmarse mutuamente. Pero lo que necesita este país es otra cosa, es inteligencia política para reconstruirnos juntos después de todas las crisis -económica, sanitaria, territorial- que estamos soportando.